Conectarse

Recuperar mi contraseña

PERFILMP PERFILMP PERFILMP PERFILMP PERFILMP PERFILMP PERFILMP
Últimos temas
» Afiliación Élite {Constance Emile}
Mar Mar 20, 2012 12:30 pm por Valerie Gallagher

» I'm back..
Mar Mar 20, 2012 11:47 am por Valerie Gallagher

» Feels good to be back
Mar Mar 20, 2012 11:40 am por Valerie Gallagher

» Angriffe {X} Normal {X} Foro Nuevo
Miér Nov 16, 2011 6:20 pm por Invitado

» What you Want {+18} { The Vampire Diaries RPG } { ¡FORO NUEVO! } { Afiliación Normal }
Miér Nov 02, 2011 7:01 pm por Invitado

» Un crepúsculo diferente; ya nada será como antes [Afiliación normal] Foro Nuevo
Mar Nov 01, 2011 7:36 pm por Invitado

» Bethium university, SE BUSCAN CANNON!
Mar Oct 18, 2011 4:51 pm por Invitado

» ¿Alguien por aquí? {libre
Mar Oct 18, 2011 4:33 am por Jeffani E. Keush

» ♦ Perfect Flaw ♦ {Afiliación Elite} ¡ NUEVO FORO FAMOSOS !
Dom Oct 16, 2011 7:24 pm por Invitado

» Underworld War [Afiliacion Elite]
Dom Oct 16, 2011 8:23 am por Invitado

¿Quién está en línea?
En total hay 4 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 4 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 31 el Mar Sep 20, 2011 12:21 am.
Tinypic Abbey Road Collegue Image Hosted by ImageShack.us

Afiliados Standar

I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Ir abajo

I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Mensaje por Zia K. Belikova el Sáb Sep 24, 2011 3:41 am

Un día. Otro día, mas en el campamento. Había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaba en ese lugar, pero ya no le importaba. Se la pasaba bien con tanta gente que amaba la música. Era como había pensado, quizás porque ella siempre había sido una persona muy positiva. Se había levantado con muchas energías, igual que todos los otros días. Su cabello todo regado por su cara y sus orbes azules revoloteando por su habitación como locos. Observando que tenía un desastre, pero definitivamente ahora no lo pensaba recoger. Se encamino de manera lenta hacia donde se encontraba la única ventana que tenía su habitación y en el camino, se quitó todo su cabello rosado/rubio de su cara. Cuando llego a la ventana, quito la cortina y observo que era un día soleado, todo se veía hermoso. El sol brillaba en lo alto y todo parecía estar vivo. Tenía todo el día para hacer lo que quisiera. Ya sabía lo que iba a hacer. Tenía toda la mañana libre y luego debía ir a tomar algunas clases. Observo una última vez por la ventana y salió corriendo – literalmente – hacia el baño. No tomo mucho tiempo para que la peli rosada se quitara toda su vestimenta y se metiera a la ducha, con agua caliente. Luego de algunas minutos se podía escuchar la voz de Zia por toda la habitación, cantando canciones viejas, muy viejas de ‘Rock&Roll’. Cualquiera que la escuchara se moriría de la risa con la joven, pero ahí no había nadie. Así que ella se reía de ella misma de vez en cuando. Después de casi media hora duchándose, la chica salió de la ducha con los cabellos mojadas y las gotas cayéndole por toda la cara. Se miró en el espejo por unos segundos, para arreglar su cabello con rapidez. Luego, correr a vestirse. Poniéndose una camisa que le quedaba algo grande, que tenía dos lobos al frente. Unos jeans negros y unos Vans cualquiera. Ya estaba lista, con una simple mirada al espejo, tomo su guitarra y salió por la puerta de su habitación. Para, luego salir de su cabaña y comenzar a caminar.

No tenía una ruta fija en esos momentos. Solo pensaba en irse por alguna esquina a tocar la guitarra, quizás molestar a alguno de sus amigos o conocer a cualquier persona nueva. Caminaba de manera rápida, mientras sus orbes azules observaban cada pequeño detalle. De repente se sintió muy ligera y como sus piernas se ponían flácidas, de un momento a otro se encontraba cayendo al suelo y observando al cielo, desde el suelo. Se quedó ahí, sin saber que hacer o que le había ocurrido. Después de unos segundos sentía sus manos temblando y tenía frio. Le había bajado la azúcar. ¿Desde cuándo no comía algo? Ni recordaba, era tan distraída que no sabía cuál había sido su última comida. Sus ojos se quedaron fijos en el cielo, hasta que la cara de una persona lo tapo. Era un conocido de ella, un chico que le había hablado, un día de esos que no se podía estar quieta o callarse. – ¿Estas bien? ¿Qué te paso? – Dijo, mientras la levantaba lentamente del suelo y la ayudaba a ponerse bien en sus pies. Antes de contestarle la pregunta al chico, verifico que su guitarra no tuviera ningún rasguño, eso si no se lo perdonaría. Soltó un leve suspiro, al saber que su guitarra estaba bien. Se agarró del chico, porque no dejaba de temblar. – Un simple bajón de azúcar. Estaré bien, solo necesito llegar al comedor. – Susurro con voz suave y con una simple sonrisilla marcada en sus labios. – Bueno, yo te acompaño. No vaya a ser que te caigas de nuevo y nadie te ayude a levantarte. – El chico vacilo por unos segundos y ayudo a la peli rosada a caminar. Mantuvieron una simple conversación durante el camino al comedor.

Ya cuando llegaron la chica se despidió de su ayudante con dulzura. – Hey, muchas gracias. Te debo uno. – Canturreo de manera divertida, antes de meterse al comedor y ver que no había mucha gente. Camino lentamente, hasta que llego a una de las empleadas del comedor. – Una manzana, por favor. – Le sonrió de lado, mientras esperaba que le entregaran la anhelada fruta. Una vez se la dieron se sentó con rapidez en una de las muchas veces que estaba vacías. Puso su guitarra con cuidado encima de una silla y observo la manzana, tenía tanta hambre y solo comería esa simple fruta. Se estaba haciendo daño a sí misma, pero nunca iba a estar gorda. Le dio el primer mordisco a su manzana, para luego darle otro y otro más. Devorando la manzana con pasión. Sus ojos estaban fijos en la piel rojiza de la manzana, concentrada en su poca comida. Se recostó en la silla y se puso a observar otras cosas, para tratar de tranquilizar sus nervios. Quizás después de la manzana, pediría un simple café. Ese sería su desayuno y quien sabe, quizás su única comida en el día.

avatar
Zia K. Belikova

Mensajes : 35
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 21/09/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Mensaje por Luke R. Winsköth el Sáb Sep 24, 2011 8:32 pm

¡Jódete! —El grito resonó en todo el campo con tanta fuerza que todos se voltearon a ver a la causante. Por supuesto, la mirada que les dediqué hizo lo suficiente para que siguieran su camino sin importunarme con sus tonterías. Suspiré profundamente, echando hacia atrás un mechón de cabello que había caído sobre mi frente antes de seguir con mi camino hacia la cafetería. La noche anterior no había podido dormir bien, sólo el repiquetear constante de las densas gotas de lluvia contra el techo de la cabaña había hecho imposible que conciliara el sueño. A pesar de ello, pude encontrar confort en el frío, en el gélido viento que se había escabullido por las ventanas y convertido la habitación en una especie de jaula grisácea que me mantuvo prisionera las horas restantes para el amanecer. Y una vez eran las seis, mis ojos se abrieron con cansancio, apreciando la densa neblina que deambulaba de un lado para otro por todo el lugar. Eso había sido un aviso del clima, por lo que antes de salir, me coloqué una blusa de mangas largas y una campera, sólo por prevención, también decidí llevar una bufanda.

Haber vuelto al campamento después de unas semanas con mi padre, había sido lo mejor que pude haber hecho en todo el tiempo. Era la única forma de escapar al tedio que ocasionaba estar en presencia de mi familia, más concretamente, de mi agradable y correcta madre que todo lo criticaba. Lo que se podía rescatar de aquella mala pasada era que había tenido posibilidad de tocar el viejo piano de mi abuelo. Aquella preciosa pieza, una verdadera obra de arte, había dominado mis días, mis tardes y mis noches. No podía ocultar mi fascinación hacia ese instrumento, la forma en que la melodía escapaba como por arte de magia, cada perfecto sonido que era capaz de transportarte a otro mundo. Sólo eso había sido suficiente para quedarme tanto tiempo con ellos. Observé con alivio la cafetería cuando estuve cerca de ella. Tenía hambre, muchísima. Comería lo que fuese que había allí para sanar aquella necesidad y después, seguramente, iría a buscar a Jennette o a tocar el piano. ¿Qué más podría hacer aquí? Bueno, muchísimas cosas más. Aceleré el paso, con un trote ligero y grácil gracias a que sólo llevaba unas simples zapatillas de color negro —tan oscuro como las alas de un cuervo— que dejaban ver el pequeño tatuaje en mi pie izquierdo. Miré de soslayo a otro de los campistas que había alzado la mano, en un gesto de saludo, y corría en dirección opuesta a la cafetería. No sabía quién era, pero por simple educación, imité su gesto, dejando que una sonrisa se formara en mis labios casi como por inercia.

Gente rara. —Murmuré para mí misma dejando escapar una suave risita que apenas fue audible para los casi nulos compañeros que deambulaban por los pasillos de la cafetería. El lugar estaba prácticamente vacío, sin una sola alma que pudiese degustar de cada bocadillo que podía advertir tras las vidrieras. La boca se me hizo agua al ver un sándwich, fresco con ese típico olor a pan recién salido del horno que tanto me gustaba. Sin darme cuenta, ya había caminado directamente hacía una de las empleadas y la mujer sonreía amablemente. Quedé un poco desconcertada, absorbiendo el aroma cálido de todo lo que se exhibía mientras la chica me preguntaba algo que no alcance a comprender. La miré, su pelo lo tenía atado pulcramente hacia atrás, llevaba una especie de gorro que cubría su cabeza pero dejaba traslucir el color rubio oscuro que ostentaba. —Un sándwich, por favor. —Le dije. Tomando un plato, ella lo sirvió junto con una porción de frutas y me preguntó qué deseaba tomar. Un café, fue lo que respondí mientras observaba sus dedos larguiruchos y pálidos tomar un pocillo y servir la bebida caliente. Una vez preparado todo, lo puso en una bandeja y me lo entregó con una sonrisa. Le agradecí, sin dejar de mirar lo que había en mi plato con una especie de mezcla de desespero por satisfacer la necesidad. Alcé la vista, buscando con la mirada un lugar dónde poder sentarme a gusto y lo único que mis ojos captaron fue un cabello en dos tonos —rubio y rosado— que atrajo mi atención.

Me mordí el labio para ocultar una sonrisa cuando reconocí a la dueña de esos dos colores. Se parecía mucho a Jamie en ese sentido, sin embargo, Zia era diferente a mi prima. Me dirigí en silencio hasta la mesa, observándola devorar una manzana con ahínco como si hubiese pasado días sin comer o, al menos, la mañana sin hacerlo. Sus gráciles labios se movían sobre la rojiza capa de la fruta, incrustando los dientes en la carne blancuzca y masticaba con tal elegancia, que era casi cómico ver la manera desesperada en que se la comía como una especie de demostración que hasta en las situaciones más complicadas, algunas personas son capaces de mantener el estilo. Sonriendo, dejé mi bandeja sobre la mesa frente a ella, haciendo un ruido sordo casi inaudible mientras tomaba asiento de forma desmadejada y colocaba mis brazos a cada lado. —Hola Zia, ¿qué tal te va? —La saludé sin muchos preámbulos, pasando a rodear la oreja del pocillo para llevarlo a mis labios. El sabor del café cargado, el gusto único que poseía, despertó mi paladar y mi apetito. Lo bebí casi como si fuera agua, agradecida de que hiciese tanto frío que la bebida se puso un poco tibia y preferible para tomar.



Última edición por Luke R. Winsköth el Miér Sep 28, 2011 1:17 am, editado 1 vez





Luke {R o s a l i n e } Winsköth!
Everything looks better when the sun goes down...
avatar
Luke R. Winsköth
Intermedio


Mensajes : 54
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 17/09/2011
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Mensaje por Zia K. Belikova el Dom Sep 25, 2011 1:31 am

Sus ojos azules iban de un lado a otro, observando cada pequeño y estúpido detalle que podía haber en ese lugar. De repente se dio cuenta, que estaba casi hundida en la silla, así que se sentó derecha y fijo sus orbes en la manzana. Ya estaba por terminarla, lo que le daba una pena inmensa, porque sabía que después de la manzana, no habría más nada de comer para ella. No porque se acabara la comida, sino, porque no se permitiría comer algo más. Un chico pasó cerca de su mesa y le sonrió de manera descarada a la joven, ella solo alzó una ceja y desvió la vista sonrojada, para después reír. Se ponía algo nerviosa cuando le coqueteaban, lo que hacía que sus mejillas se pusieran como su cabello. No le que no le gustaba, porque se sentía como una idiota, pero eran cosas que pasaban. En pocos minutos se olvidó del joven que le había coqueteado y observo unos cabellos castaños muy familiares. La chica estaba de espaldas a Zia, pidiendo su desayuno o lo que fuera. Kio por un momento pensó que, quizás no era ella, pero quien sabe. Se concentró en terminar de devorar esa fruta prohibida y suspiro dándole los últimos mordiscos. Aun, tenía hambre y mucha. Una vez termino, dejo las sobras de la manzana sobre una servilleta y se cruzó de brazos, entrecerrando los ojos y tratando de no pensar en el hambre inmensa que sentía en esos momentos. Ahí escucho una voz familiar y alzo la vista, ladeando la cabeza. Una sonrisa se formó en sus labios por inercia por la compañía que tenía. – Hola, Lu. Bien, ¿y a ti? – Susurro con dulzura y haciendo una pausa, para poner sus manos sobre la mesa y pegarse un poco contra esta. – Hace par de días que no te veía. ¿Muy ocupada? – Pregunto curiosa, mientras pasaba una mano por su cabello.

Luego de un momento, sus orbes azules cayeron sobre la comida de su amiga. Se mordió el labio inferior con fuerza y sintiendo su estómago rugir. Tenía tanta hambre, esa manzana no llenaba el hambre que ella estaba sintiendo. Suspiro y cerró los ojos, tratando de tranquilizarse. Quizás debía ir a pedir otra cosa de comer. Abrió los ojos e hizo ademan, de pararse, pero después lo pensó bien. Si como más me pondré como una jodida vaca. Con la manzana es suficiente. La manzana me lleno… Se mintió a sí misma, mientras se volvía a acomodar mejor sobre su silla y fijaba con fuerza los ojos sobre la cara de Luke. Olvidando completamente el plato de comida. – ¿Qué me cuentas? – Pregunto suave, tratando de hacer una rápida conversación, para sacar su mente de comer. Se volvió a echar para atrás en su silla, recostándose de esta y estirando su mano, para tomar a Violet – su guitarra – y acomodársela encima. Toco algunas notas y sonrió levemente. Se estaba haciendo mucho daño con no comer, aumentando sus problemas alimenticios y quizás esa leve anorexia que llevaba encima. Se preguntaba, ¿Cómo una persona como ella, podía tener un problema psicológico y físico tan horrible?

avatar
Zia K. Belikova

Mensajes : 35
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 21/09/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Mensaje por Luke R. Winsköth el Vie Sep 30, 2011 1:47 am

Devoré con los ojos el sándwich, jugueteando aún con la oreja del pocillo entre mis dedos mientras una suave sonrisa curvaba las comisuras de mis labios hacia arriba en un gesto de respuesta ante la pregunta de la chica en frente de mí. No pude evitar detener la mirada rápida que le di a la apariencia de Zia, la forma en que sus brazos se cruzaban por encima de su pecho y los mechones rosáceos que caían, disolutos, sobre sus hombros. Observé lo que quedó de una manzana, ahora mordisqueada completamente, y volví la vista hacia los ojos de la chica. —No me puedo quejar, he tenido mejores días. —Le respondí con voz neutral, desviando mi atención hacia la comida que estaba delante de mí. Tomé una de las servilletas con la que agarré el emparedado y lo llevé hasta mi boca. Mis dientes royeron la delicada masa cocida del pan, atrayendo consigo los demás ingredientes que dieron a mi paladar cada sabor perfecto de aquella simple comida. Mastiqué con tanta lentitud, como si deseara guardar en mi memoria cada gusto, sin importar que su compañera le estaba prestando una atención especial a su desayuno.

El sutil movimiento atrajo de vuelta mi atención y dejando el emparedado a un lado, volví a fijar mi vista en la chica. Una rápida mirada, una inspección leve y las palabras estuvieron a punto de brotar fuera de mis labios. Vacilé un instante, preguntándome si era adecuado meterme de esa manera en un ámbito personal, sin embargo, en el fondo, sabía que no debía preguntar. Ella sonrió, apenas un movimiento insinuado en la comisura de los labios cuando tomó su guitarra y tocó algunas notas melodiosas que restallaron, subyugando por completo cada sonido diferente de la cafetería. Mis propias manos se quedaron paralizadas en el aire y me dejé llevar por la música suave, moviendo los pies debajo de la mesa ante la suave melodía. No importaba cómo, siempre me había gustado el sonido de una guitarra, en especial, si fuese acústica. Aunque ninguna se comparaba con la resonancia del piano, seguía siendo hermosa. Con un silencioso suspiro de satisfacción, volví a llevar el alimento a mis labios y le dí otro mordisco, disfrutando del pequeño placer que traía consigo la comida. Sólo entonces, me percaté de que ella me hablaba. —Nada nuevo, realmente. No he tenido nada que hacer esta semana y me la he pasado casi todo el tiempo frente al piano. ¿Y tú? ¿Alguna canción nueva? —Pregunté, arrellanándome en la mullida silla mientras desviaba los ojos por la estancia cuando sentí la mirada de alguien clavada en mí. Un chico, alto, con un cabello sedoso y tan rubio como el sol, alzó la mano, guiñándome el ojo mientras una sonrisa cruzaba su semblante. Instintivamente, sonreí con picardía, algo tan natural como mecanizado. Luego, volví a fruncir los labios cuando un sonido diferente se escuchó.
¿Había sido un gruñido?

Miré a Zia con expresión indescifrable, buscando alguna explicación a aquel mudo ruido que había roto la melodía. Tenía curiosidad por saber si ella había vuelto a sus raros hábitos alimenticios o si más bien, seguía torturándose a sí misma con ellos. Era un secreto guardado a voces y aunque parecía mentira —sólo el ver el rostro sonriente de la chica hacía que fuese casi loco pensarlo—, existían momentos en que se veía más demacrada que de costumbre. — ¿Estás bien? —La pregunta escapó de mis labios antes de detenerla y tampoco me importó hacerla. Mis cejas se arquearon y fruncieron cuando se volvió a escuchar aquel sonido. — ¿Sólo has comido esa manzana, chica? —Una voz un poco áspera, con un tono de regaño implícito salió de mis labios y la miré con el ceño tan fruncido que sabía que daba la apariencia de haberme enojado.





Luke {R o s a l i n e } Winsköth!
Everything looks better when the sun goes down...
avatar
Luke R. Winsköth
Intermedio


Mensajes : 54
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 17/09/2011
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I prefer to die, before I eat like a cow. {Luke}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.